El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) de México determinó que Televisa no es actor dominante en el mercado de TV paga por lo que tampoco deberá cumplir con obligaciones de regulación asimétrica.

Luego de revisar su resolución sobre poder sustancial en el mercado de TV paga por orden de la Suprema Corte, el Instituto concluyó que “no se tienen elementos para determinar la existencia de agente económico alguno con poder sustancial”, señala el comunicado.

Al conocer la decisión, el Grupo Televisa indicó que “con esta resolución, queda sin efecto también cualquier procedimiento que hubiere iniciado el IFT para imponer medidas asimétricas a la Compañía y sus subsidiarias relacionadas con poder sustancial, y se dejan de aplicar las medidas directamente previstas para estos efectos en la normatividad vigente”.

La nueva determinación del regulador surge en respuesta a la orden de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que, a partir de la impugnación de Televisa, exhortó al Instituto a revocar su decisión de 2017 y volver a realizar el análisis centrándose en el periodo de enero de 2009 a agosto de 2014, sin agregar datos o consideraciones referidas a un periodo posterior.

A través de su cuenta de Twitter, la comisionada María Elena Estavillo dio a conocer su voto disidente. “La resolución de la SCJN reconoce la libertad de jurisdicción otorgada al IFT en la Ejecutoria para emitir su resolución. No obstante, también es cierto que la sentencia determina que el IFT no deberá modificar las cuestiones y conclusiones que quedan invocadas con la reducción del período de análisis. Así, difiriendo de lo propuesto en el proyecto, concluyo que el IFT, ejerciendo su libertad de jurisdicción, puede modificar las cuestiones y conclusiones que se vean alteradas al reducir el período de análisis, respetando aquellas expresamente identificadas por la SCJN como cuestiones que quedaron firmes de la Primera Resolución y que deben quedar intocadas en la resolución que emita este Pleno”, explica en el documento.

El Grupo Televisa interpuso un recurso de amparo ante la Suprema Corte con el objetivo de revertir la decisión del Tribunal Federal especializado en materia de telecomunicaciones y radiodifusión que había determinado que la compañía tenía poder sustancial. Así el Tribunal obligó al IFT a revisar su decisión de 2015.

En su evaluación inicial de 2015, el IFT había determinado que la compañía no detentaba un poder sustancial en TV paga a pesar de contar con el 62% de los abonados. La decisión fue impugnada por sus competidores, lo que motivó la intervención del tribunal especializado.