El 24 de abril de 2020, ERGA adoptó el Informe final con la evaluación de la aplicación del Código de Prácticas en materia de desinformación[1]. El Informe señala al Código como una iniciativa pionera a nivel mundial para combatir la desinformación en línea, así como para construir nuevas relaciones entre los firmantes, la Unión Europea y las autoridades de regulación audiovisual.

El Informe evalúa la implementación de los cinco pilares del Código y resume los resultados de las actividades de supervisión llevadas a cabo por los miembros de ERGA en trece Estados miembros a lo largo de 2019.

En 2018, la Comisión Europea organizó un Foro de múltiples partes interesadas que acordó los términos del Código. Sobre esta base, plataformas como Google, Facebook y Twitter se comprometieron a aplicar políticas diseñadas para contrarrestar la propagación de la desinformación. De conformidad con el Plan de Acción sobre Desinformación de diciembre de 2018, la Comisión Europea asignó a ERGA, en su calidad de órgano asesor de la Comisión Europea, la tarea de supervisar la aplicación de los compromisos del Código.

En junio de 2019, ERGA emitió los resultados de su primer monitoreo en el que se evaluaban los compromisos del Código orientados a garantiza la integridad de las elecciones al Parlamento Europeo de mayo de 2019.

Principales recomendaciones

ERGA señala positivamente la contribución del Código en el combate contra la desinformación en línea y reconoce el importante esfuerzo que han realizado algunas plataformas. No obstante, también identifica una serie de debilidades que deberían abordarse para mejorar su efectividad.

En este sentido, ERGA plantea las siguientes recomendaciones:

  • Mejorar el seguimiento de los compromisos del Código existente mediante la redacción de definiciones comunes y directrices sobre la relación entre las plataformas y terceras partes (verificadores de hechos, consumidores e investigadores). Además, se señala que los organismos reguladores deberían contar con un mejor acceso a la información de las plataformas a través de un conjunto de datos común, informaciones específicas de los países y herramientas de monitoreo.
  • Ampliar los compromisos del Código existente para abordar la falta de uniformidad, analizando mejor los compromisos y comparando la forma en que las plataformas los implementan a fin de que exista una mayor concordancia entre ellas. Por otra parte, se sugiere incrementar el número de plataformas suscritas al Código, como por ejemplo, TikTok, WhatsApp y Messenger, con tal de evitar asimetrías regulatorias.
  • Explorar nuevas herramientas para contrarrestar la desinformación estableciendo normas operativas que obliguen a mejorar la transparencia de los informes, procedimientos más armonizados y calendarios apropiados. También serían necesarias disposiciones que capaciten a la Comisión Europea (y a los reguladores, si se delegan estas competencias) llevar a cabo las tareas de supervisión, en particular a nivel nacional, y la adopción de herramientas para garantizar el cumplimiento de las normas.

Estos antecedentes llevan a ERGA a considerar justificable un cambio del actual modelo de autorregulación hacia un sistema de corregulación más estructurado que sería más efectivo para combatir la desinformación en línea.

Finalmente, ERGA anima a los firmantes del Código y a la Comisión Europea a intensificar sus esfuerzos para ser más eficientes en la aplicación de las medidas. ERGA continuará dando apoyo a la Comisión en la supervisión del Código en 2020.

[1] https://erga-online.eu/wp-content/uploads/2020/05/ERGA-2019-report-published-2020-LQ.pdf

Nota de los editores: El Grupo de Entidades Reguladoras Europeas para los Servicios de Comunicación Audiovisual (ERGA) está integrado por las autoridades de regulación nacionales en el ámbito de los servicios de medios audiovisuales de los 27 Estados miembros de la Unión Europea. La CNMC es el representante de España en el Grupo. ERGA asesora a la Comisión Europea y facilita la cooperación entre los organismos regulatorios en la Unión Europea.