Filtrado previo, priorización de contenidos, fragmentación del debate público, bloqueo de cuentas o eliminación de perfiles y remoción o bloqueo de contenidos son algunas de las formas de intervención de las principales plataformas en el flujo de información y la libertad de expresión en Internet, de acuerdo con OBSERVACOM, colocando a los grandes intermediarios como nuevos “gatekeepers” para la circulación de discursos en Internet.

De esta manera inició el debate sobre la situación y desafíos regionales y globales para una Internet libre, plural y abierta, que tuvo lugar en el marco del evento “Gigantes de Internet: concentración, pluralismo y democracia en la era digital”, organizado por FES Chile y OBSERVACOM que se realizó en Santiago de Chile el 29 de agosto. El evento tuvo el apoyo del Colegio de Periodistas, El Desconcierto y la Universidad Alberto Hurtado

El Director Ejecutivo de OBSERVACOM, Gustavo Gómez, reconoció que los intermediarios pueden facilitar y ampliar el acceso a contenidos en Internet, pero al mismo tiempo obstaculizar o bloquear ese acceso, advirtiendo sobre consolidación del poder económico y político en unas pocas empresas que las posiciona como gatekeepers privados con una gran capacidad de incidir en el libre flujo de informaciones y opiniones en Internet. En consecuencia, OBSERVACOM propone complementar el principio de neutralidad de red con la noción de “neutralidad de plataformas y algoritmos”, a partir del reconocimiento de que los intermediarios tienen ejercen una clara intervención o regulación privada sobre la visibilidad o el ocultamiento de los contenidos publicados en Internet.

Pablo Bello, Director Ejecutivo de la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET) planteó que para poder abordar el tema primero habría que preguntarse por la definición de los intermediarios. “¿Qué son? No creo que sea adecuado considerarlos plataformas en el sentido de infraestructura de acceso… en buena medida son medios… su razón de ser tiene que ver con la no neutralidad, filtrar” como parte de su propio éxito. Desde su perspectiva, la cuestión de la neutralidad de intermediarios requiere un abordaje específico y consideró que el punto de partida es preguntarse qué, cómo y dónde regular. Sobre este último aspecto puntualizó que desde América Latina hay un gran desafío para construir una aproximación regulatoria común desde la región.

Por su parte, la Directora Ejecutiva de Derechos Digitales, María Paz Canales, planteó que el rol de los intermediarios hace resurgir viejos problemas pero con nuevas formulaciones. Señaló que las estructuras de análisis existentes para un abordaje regulatorio “se quedan cortas”. Canales explicó que a la hora de pensar la regulación hay que hacerlo contemplando que Internet es un nuevo espacio público de debate. “No solo hay que definir reglas sobre los contenidos que deben estar o no, sino generar procesos participativos para que la toma de decisiones sea democrática y no sea solo pública o solo una decisión privada, para garantizar que no haya opacidad en la toma de decisiones”.

Alejandro Patiño, especialista en TIC de CEPAL, planteó que el éxito de las plataformas se produce por los datos que tienen de todos los usuarios. En este sentido, destacó como buena práctica para la regulación de intermediarios la normativa de la Unión Europea sobre interoperabilidad de datos, que permite que los usuarios puedan tomar decisiones sobre el uso de su información. También planteó que, al igual que sucedió con la emergencia de la telefonía móvil, la propia tecnología puede ser la que genere un efecto de desconcentración en Internet.

En relación a los mecanismos de regulación de los intermediarios en Internet y las presiones del gobierno de China para que Google desarrolle un motor de búsqueda censurado, Patiño expresó que “prefiero el sesgo de los algoritmos que el de los gobiernos”.

Por último, la investigadora del ICEI de la Universidad de Chile, Patricia Peña, apuntó a la “incapacidad como bloque regional para llegar a una posición” sobre el ecosistema de tecnología que necesitamos. Alentó a seguir pensando en conceptos como el de “soberanía tecnológica” e indagar sobre las políticas de emprendimiento digital que estimulen la descentralización en Internet.