Principios fundamentales:

Evitar la victimización secundaria: Respetar el espacio privado de las personas afectadas (ej. habitaciones interiores de viviendas dañadas) y su estado emocional.

Evitar el tratamiento sensacionalista: No abusar de recursos audiovisuales que sobredramatizan los hechos (musicalización, predominio de primeros planos de rostros y cuerpos sufrientes, etc.). No reiterar imágenes con personas en situaciones de dolor o de vulnerabilidad. Evitar recreaciones que simulen situaciones de emergencia o desastre.