El control de los medios de comunicación en México está en manos de 11 familias con vínculos con el poder político y predomina la opacidad sobre los datos de propiedad de los medios. Estos son algunos de los principales resultados de la investigación sobre el Monitoreo de la Propiedad de los medios en México, realizada por Reporteros sin Fronteras y el Centro Nacional de Comunicación Social (CENCOS), con la colaboración de OBSERVACOM.

La propiedad de los medios se concentra en 12 grupos familiares que detentan los mayores niveles de audiencia. Ellos son Grupo Televisa; Grupo Salinas (TV Azteca); Grupo América Móvil (Carlos Slim); Grupo Empresarial Ángeles (Excélsior, Imagen TV); Grupo El Universal; Grupo Reforma; Grupo Multimedios (Milenio); Grupo OEM (Los Soles); Grupo Radio Fórmula; Grupo Radio Centro y Grupo MVS.

La investigación revela la gran opacidad sobre la propiedad de los medios así como también sobre sus audiencias. “Salvo los medios que cotizan en las Bolsas de Valores, la audiencia y la propiedad de los medios es un asunto poco transparente. No hay datos públicos sobre ello”, destaca el informe. Además advierte que que los dueños de los medios tienen estrechos vínculos con el poder político.

En este sentido, en el capítulo sobre marco regulatorio, elaborado por Aleida Calleja, Coordinadora de Advocacy de OBSERVACOM, se destaca que “las disposiciones del marco normativo son insuficientes para limitar la indebida concentración horizontal, vertical y la propiedad cruzada … Hasta el momento las medidas impuestas por el órgano regulador no han logrado disminuir el control de los mercados de los principales operadores y en algunos segmentos la concentración ha aumentado como es el caso de la televisión de paga”.

La homogeneidad de los contenidos tanto en radiodifusión (radio y TV) como en la prensa es otro de los hallazgos principales del informe de Reporteros sin Fronteras. En tanto los medios y expresiones críticas se encuentran especialmente en medios en línea.

A su vez, la publicidad oficial representa otro problema para el escenario mexicano. La falta de regulación transparente en la materia genera que los medios dominantes concentren la mayor parte las partidas presupuestarias del Estado, lo que redunda en el control de los medios a través de la publicidad oficial.

Por último, el informe da cuenta de las condiciones de vulnerabilidad de los periodistas, que se expresa en sus condiciones laborales, brechas salariales, agresiones y amenazas a la libertad de expresión e incluso asesinato de periodistas.